Básico
25–40 €/mes
La web al día y vigilada, sin que tengas que pensar en ella.
- Actualizaciones técnicas y parches de seguridad
- Copias de seguridad y vigilancia
- Cambios pequeños de contenido
Niveles
El estándar es el mismo en los tres. Cambia el alcance y la profundidad del diseño, no la calidad.
Una web a medida cuesta entre 600 y 9000 €, sin IVA, según lo que haya que construir. Estos son los tres formatos — y debajo, qué mueve la cifra dentro de cada banda.
Para presentar un negocio o servicio con una sola pieza impecable.
Tipos de web
Para empresas con estructura: varias líneas, catálogo o actualidad propia.
Tipos de web
Para marcas que quieren una web que no se parezca a ninguna otra.
Tipos de web
Bandas de precio, sin IVA. Dentro de cada banda, lo que mueve la cifra es el número de páginas, la profundidad de la dirección de arte y si hay 3D a medida. El alcance real se cierra en el diagnóstico: recibes una cifra cerrada antes de empezar.
Una landing es una pieza. Una corporativa de siete páginas son siete diseños, siete textos y siete pantallas que revisar contigo.
En Esencial hay un sistema visual coherente que se aplica. En Signature cada sección se compone aparte, como una revista donde ninguna página se repite.
Es lo que más sube, y con diferencia. Una escena en tiempo real como la de esta portada son semanas de trabajo y un presupuesto de rendimiento que hay que medir en aparatos reales, no suponer.
Sin CMS, los cambios entran por mantenimiento. Con CMS hay que montar el panel, definir cada campo y enseñarte a usarlo — más trabajo al principio, autonomía después.
Rescatar el contenido que valga, mapear las direcciones viejas a las nuevas y redirigirlas una a una para no perder el posicionamiento que ya te has ganado.
Si tienes textos, los afinamos. Si no los tienes, se escriben — y escribir bien lo que hace una empresa lleva su tiempo.
Reservas, CRM, facturación, newsletter: cada conexión con un sistema externo es trabajo aparte, y algunas son más caprichosas que otras.
No entran en la banda porque no todo el mundo los necesita. Se presupuestan encima del formato que elijas, y solo si los quieres.
Calendario, disponibilidad y avisos por correo.
Segundo idioma completo, con su estructura de URLs y su SEO.
Los textos escritos de cero, no afinados a partir de los tuyos.
CRM, plataforma de email, facturación o lo que uses ya.
Con un partner especializado, cuando el proyecto lo pide.
Es opcional y no viene atado al nivel: cualquier plan se combina con cualquier web. Lo eliges al recibirla, cuando ya sabes lo que tienes entre manos.
25–40 €/mes
La web al día y vigilada, sin que tengas que pensar en ella.
50–90 €/mes
Para webs que cambian: contenido nuevo cada mes y alguien mirando.
120–250+ €/mes
La web como pieza viva: mejora continua con criterio.
Pues a veces es lo correcto, y te lo dice quien vive de lo contrario. Si lo que necesitas es estar en internet con algo digno, no compites por diseño y el presupuesto manda, una plantilla te saca del apuro. Esto es lo que pagas de más en una web a medida — y lo que recibes por ello:
| Plantilla o constructor | A medida | |
|---|---|---|
| Lo que cuesta | De 0 a 300 €, más la cuota de la plataforma (15–40 €/mes, para siempre) | De 600 a 9000 € una vez, y el mantenimiento que elijas |
| Cómo se ve | Como las otras que usan esa misma plantilla | Como tu negocio, y como nadie más |
| Velocidad en móvil | La que traiga de serie, con todo lo que el constructor carga de más | Medida y con presupuesto cerrado: Lighthouse 90+ en móvil |
| Quién manda | La plataforma: si sube el precio o cierra, te adaptas | Tú: el código es tuyo y se puede mover a otro sitio |
| Cuando el negocio crece | Peleas con lo que la plantilla no previó | Se amplía sobre lo que ya hay, sin rehacer la base |
Porque sería mentira. Una landing de una página y una web con 3D no cuestan lo mismo, y fingir un precio único obliga a desmentirlo en la primera conversación. Publicamos la banda real y cerramos la cifra exacta en el diagnóstico, antes de empezar.
No te pasas. El precio se cierra por escrito junto con el alcance antes de producir nada, y no se cobra por horas. Si a mitad de proyecto quieres algo que no estaba, se presupuesta aparte y decides tú si entra.
El dominio lo compras tú, a tu nombre, y es tuyo para siempre. El alojamiento queda también en una cuenta a tu nombre, que dejamos montada y configurada: no dependes de entrar en la nuestra ni de pedirnos permiso para nada.
Sí. Si el proyecto crece se sube de nivel sin rehacer la base: el sistema visual y el código se conservan y se construye encima.
Sí. Un rediseño no es cambiar la plantilla: la web se hace de nuevo a medida, se rescata el contenido que valga y las direcciones viejas se redirigen con 301 para que no pierdas el posicionamiento que ya tienes. Migrar desde WordPress —o desde cualquier constructor— va incluido en Profesional.
En nada. El mantenimiento se deja cuando quieras y la web se queda contigo, funcionando. Las ataduras las inventó quien no se fía de su propio trabajo.
Tuya: el dominio, las cuentas y el código. Si un día decides irte con otro estudio, te lo llevas todo y no tienes que pedir permiso a nadie.
¿No lo tienes claro? Lo vemos en el diagnóstico.
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